lunes, 22 de noviembre de 2010

Entre mil  apocalipsis  y mil big bang
la noche ensambla sus delicias
en la vereda, donde caminan nacen
y mueren hormigas, ratas y hombres,
 lloran los perros gimen la bruma,
que acaso fuma la atmósfera
ante nuestras narices y nuestras bocas.

Y en las mil dimensiones se sigue dando
el universo, viven corriendo al pasado
llueven volviendo al futuro
¿ y mi mente, y mi corazón?
¿una trompeta que ruge en la sordera
del tiempo, un manantial de palabras sin destino?

El amanecer dibuja todas estas formas
en el horizonte 
una y otra vez.
Tus ojos, el origen del infinito
en cada punto del devenir.

martes, 16 de noviembre de 2010

Doscientos metros bajo el agua

Entre nosotros dos: la nada nada 
ninguneando
a los fantasmas, los perros 
ladrándole a los rascacielos,
el cielo con cosquillas en 
las nubes.

Entre la tierra y la luna: la realidad
espejada en el mar,
el cielo cielo celeste al oriente,
las huellas del hombre y la noche.

Entre el mas allá y el cosmos: un recuerdo
con la ropa deshilachada,
la muerte muerte bajo tierra.
Tus ojos, único rayo de luz
capaz de trascender los doscientos
metros bajo el agua.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Amor, palabra que te dices tan simple en cualquier
idioma, palabra que estás en tantas bocas y en tantos
corazones, a veces oculto, a veces dormido, a veces
olvidado, a veces destellante o desmedido,
estoy a tu espera, como un óvulo a ser
detonado detrás de la vulva, como la mano
abierta de un mendigo, que no espera una moneda,
está igual que yo a tu espera.

Amor, palabra que te escribes en todas partes,
en los bancos de las escuelas, en los colectivos,
en las paredes con aerosol, en la plaza sobre
la arena con un palito, o en la playa a orillas
del mar, estoy a tu espera como un alma
vagabunda por el universo a encontrar
su próxima vida, como un eclipse
a llegar a la luna, para hacerle el amor
mientras nadie los ve.

domingo, 14 de noviembre de 2010

El infinito se cerraba adentro tuyo y yo
para que los cuervos  intercambien
plumas con los ángeles, como figuritas,
me limitaba a mirarte y terminarte
soñando con mi niño soñando con
tu niña ,que no conocí pero que a veces
veo allí, donde se cierra el infinito.
Donde tus piernas son la galería
mas voluptuosa de todos los palacios,
y es tan sublime caminarla como
atravesar la puerta, donde se cierra
el infinito y se abren las explosiones
de lo inexplicable, de lo increíble.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Estás sacando boletos en un parque de diversiones
que puede decapitarte.
Dicen en los bares
que el cadalso que cae sobre las cabezas
de los tripulantes del tren fantasma tiene
el filo como de alas de una gárgola.
Estás bailando en un mambo capaz
que revolverle las tripas al mismísimo
diablo.

Pero yo no existo, recalé en el olvido,
la distancia se lima las uñas y fuma entre
nosotros mientras el tiempo le sopla
el maquillaje al reloj de la cara.

Lo lamento mucho, no estaré para acompañarte.

Aunque tus pesares me pesen
a pesar de la lejanía.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Lo inexorable abanicándole el halo
negro a la muerte ya no me asusta.
Ni los lobos lamiéndole la sombra
a la luna en pleno eclipse.
Ni la soledad desenvainando 
su mirada frente a mi destrozado espejo..

Luego de ver niños comiendo de la basura,
luego de los de los treinta mil desaparecidos,
las metáforas parecen convertirse en un simple
adorno, en una simple guirnalda colgada
en un velorio entre las coronas de flores
y las velas.

Solo me faltan tus ojos para que la poesía
se convierta en una fuerza indestructible
y me invada el deseo de luchar por un mundo mejor.


miércoles, 10 de noviembre de 2010

Árdeme, árdeme la sombra hasta el flash cegador
de tus rayos sol mirada, antes que me apague
con el alma a cuestas.
Árdeme,árdeme las lluvias mentales hasta
evaporarlas en el tiempo sin memoria.
Quizás luego, borrachos, bajo
el grillo de la luna cantora, te desnude
hasta el infinito.
Debes comprender que la soledad
me ha encarcelado en la noche de mi cubo
y vos la estás amaneciendo con abrir la puerta.
Dentro de algún cuarto apantanado
 reverdecerá el lodo, muy lentamente.